lunes, 8 de junio de 2015

Lecciones para un Bilbao creativo



La cita con el afamado consultor David Parrish tiene lugar en Zorrozaurre, un entorno industrial y semidegradado, último reducto del Bilbao de otros tiempos, llamado a albergar un barrio moderno e innovador, envidia de cualquier ciudad. Todavía queda tiempo para que rompa el cordón umbilical con Deusto y se convierta en esa isla urbana con la que soñaba Iñaki Azkuna. «Pero aquí se esconde uno de los grandes desconocidos de Bilbao», apunta Derek Doyle, el cónsul británico en la ciudad, que ejerce de anfitrión de Parrish, uno de los grandes expertos mundiales en el asesoramiento de emprendedores creativos.
Doyle tiene razón. En el número 70 de la Ribera de Deusto permanece en pie la antigua fábrica de galletas de Artiach. Ya no huele a azúcar, ni a repostería, ni a nada que se le parezca, pero persiste el aroma a ese Bilbao industrial que poco a poco ha ido desapareciendo. Ahora esta antigua factoría acoge el Espacio Open, un punto de encuentro para la industria creativa, esa que algún día promete ser uno de los referentes del Bilbao del siglo XXI.
David Parrish ya ha visitado la capital vizcaína otras nueve veces. Le habían hablado de este lugar y ha querido visitarlo. «Quiero conocer más acerca de los proyectos creativos que se están desarrollando en Bilbao y creo que éste es un espacio interesante para hacerlo», explica mientras observa, curioso, todo lo que le rodea. «Esta fábrica ha estado vacía durante muchísimos años. Situaciones como ésta suponen un gran problema para muchas ciudades, porque implica un enorme desperdicio de recursos», señala.

Parrish pone como ejemplo
 Liverpool, una ciudad que él conoce bien y que tiene bastantes paralelismos con Bilbao. Ambas gozan de una tradición portuaria e industrial importante y ambas se han descubierto con la necesidad de superar esa etapa con éxito. La clave, según este experto consultor, es la evolución hacia nuevos modelos de negocio sin perder la tradición ni la herencia dejada por las industrias tradicionales. Hace uno años, las autoridades de Liverpool apostaron por rehabilitar un viejo espacio industrial llamado Baltic Triangle y transformarlo en un área dedicada a la industria creativa. «Las administraciones públicas deben ayudar a impulsar este tipo de zonas», recalca Parrish, que ha aprovechado su visita a Bilbao para, entre otros menesteres, presentar su libro Chase one rabbit: Marketing estratégico para el éxito en los negocios.Parrish incide mucho en la importancia de generar entornos favorables para estas empresas, pese a su capacidad innata de supervivencia. «Las industrias creativas tienen la capacidad de salir adelante en casi cualquier entorno, pero siempre se ven muy beneficiadas por el cluster effect», explica. Con ese concepto se refiere a la retroalimentación de profesionales de diferentes ramas, diferentes pero complementarias, que trabajan en un espacio común. «Un diseñador web puede necesitar un realizador de vídeos, un ilustrador o un experto en animación», ejemplifica. En cierta medida, uno de los planes que Bilbao tiene para el futuro Zorrozaurre.
Puntualiza que su labor se centra en el asesoramiento a las empresas creativas -el día anterior a la entrevista realizó un taller junto a emprendedores de Bilbao Ekintza- cuando se le pregunta por el papel que pueden desempeñar las administraciones. Realizado el apunte, se lanza al ruedo: «Hay que olvidar ese sueño de que una empresa se instale en una ciudad y genere cientos de puestos de trabajo. Por desgracia, eso no va a funcionar así».
Parrish tiene claro que los puestos de trabajo los van a generar las pequeñas empresas o micropymes. ¿Qué se debe hacer con ellas? «Para los políticos y los medios de comunicación es muy sencillo no hacer demasiado caso a estas empresas. Pero en conjunto, todas ellas crean más trabajos probablemente que las viejas industrias».
Considera que Bilbao está recorriendo el camino correcto, que es una ciudad que facilita «un buen entorno de trabajo para los emprendedores». Y apunta: «Puede que estas personas vistan con vaqueros y camisetas en lugar de zapatos y corbatas. Pero pueden ser de igual manera personas inteligentes y brillantes en su trabajo». Las apariencias engañan.

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