domingo, 6 de noviembre de 2016

Prostitutas nigerianas ejercen en el centro de Bilbao y roban a los clientes






Las hienas. Así conocen algunos policías a las mujeres de origen nigeriano que llevan un tiempo prostituyéndose en la calle por el centro de Bilbao y que, en ocasiones, utilizan el gancho de la oferta de servicios sexuales para acercarse a un posible cliente y robarle, según informan fuentes policiales. La presencia de estas mujeres en los alrededores de La Alhóndiga y otros puntos neurálgicos del corazón de la capital vizcaína ha llegado a convertirse en un problema de orden público en los últimos meses, en los que se han producido numerosas detenciones por parte de la Ertzaintza y la Policía Municipal para erradicar esta actividad, regulada por una ordenanza municipal. 
Al tratarse de hurtos, la acción delictiva no conllevaría el arresto, pero los agentes tienen que conducir a comisaría a las presuntas autoras para su completa identificación. El pasado 12 de octubre, fiesta del Pilar, la Policía local de Bilbao detuvo a dos de estas chicas nigerianas en la calle Mazarredo acusadas de intentar robar a varios hombres que se encontraban bebiendo en esta zona de copas.
Las mismas fuentes apuntan a que se trata de un grupo de entre 15 a 20 mujeres, de 19 a 25 años, en su mayoría de origen nigeriano, que suelen moverse en grupos de tres o cuatro, aunque también pueden actuar en solitario. Abordan a peatones o conductores chistándoles y ofreciéndoles servicios sexuales e incluso forzando el contacto físico. «Un masaje, un francés...», detallan las jóvenes inmigrantes al posible cliente. En ocasiones, se trata sólo de un gancho, una «excusa» para acercarse a posibles víctimas. Suelen elegir a turistas, hombres mayores o que se encuentren embriagados. El pasado fin de semana, periodistas de este diario comprobaron cómo algunas de estas chicas eran vigiladas de cerca por proxenetas mientras se llevaban al cliente hacia un callejón para practicar allí las relaciones sexuales acordadas o bien consumar el robo, normalmente la sustracción de la cartera o el teléfono móvil. 
'Hacer coches'
Desde la asociación Askabide confirman que mujeres que ejercían hasta ahora la prostitución en la calle o ‘hacían coches’ en la zona de Cortes y San Francisco, bajan ahora hasta las calles Alameda de Urquijo, plaza de Indautxu, plaza Arriquibar y calle Ercilla en busca de nuevos clientes. Normalmente, llegan hasta el centro de la ciudad las noches de los fines de semana o vísperas de festivo, o cuando se celebra algún congreso en la capital vizcaína u otro evento que atraiga a visitantes. «Primero salen por Cortes y, si no hay nada, bajan a Zabalburu y así hasta el centro, donde creen que puede ser más fácil encontrar clientes», indica una portavoz. 
En 2008, vecinos de Miribilla se declararon en guerra contra la prostitución callejera en la zona baja del barrio, entre las calles Askatasuna y Gallastegi. La presión vecinal consiguió eliminar la presencia de este comercio sexual en apenas un mes al duplicarse las patrullas policiales y los controles de alcoholemia en la zona. En noviembre de 2010, el Ayuntamiento de Bilbao aprobó una ordenanza de espacio público que preveía sancionar tanto a prostitutas como a clientes.