miércoles, 21 de enero de 2015

Un paseo por la cultura de Bilbao, en sus cinco teatros






Bilbao se ha reinventado en los últimos años. La ciudad vasca es ejemplo en el mundo de cómo una ciudad puede lavarse la cara sin perder el corazón. Hasta su caso se estudia en las universidades. En lo cultural también. Bilbao ha añadido nuevos escenarios sin perder los de toda la vida. Sus cinco teatros lo demuestran.      

Teatro Arriaga 
Aunque hasta hace relativamente poco era conocido por acoger ópera, conciertos clásicos y zarzuela, el Teatro Arriaga, el más antiguo de la ciudad, ha apostado por una renovación total ofreciendo todo tipo de obras destinadas a un público más general. Además, el edificio ya es toda una obra de arte. Por una cosa y la otra es el más querido por los bilbaínos. 

Teatro Campos Elíseos 
El Teatro Campos Elíseos comenzó a construirse en 1901 y, desde entonces, ha sido uno de los referentes teatrales de la capital. Pero es un clásico renovado: su quinta planta acoge, además, un restaurante donde comer muy bien o tomar una copa tras la función. 

La Fundición 
Lleva desde 1986 albergando las representaciones más transgresoras de Bilbao y es la sede del Festival Dantzaldia. 
La Fundición pertenece al Circuito Red de Salas Independientes, apoyando a compañías emergentes. Durante todo el año además, organizan diversos talleres, exposiciones y conferencias, convirtiéndose en un espacio compartido entre artistas y público.     

Palacio Euskalduna 
Emplazado en los antiguos astilleros, el Palacio Euskalduna es, además de la sede de la temporada de Ópera de Bilbao, un punto de encuentro para amantes de las artes escénicas en general. Y no es para menos, ya que cuenta con unas modernas instalaciones que le otorgan una acústica envidiable. 

La Alhóndiga 
De La Alhóndiga impresiona su arquitectura, de la que se ha conservado la fachada reformando el interior con toques vanguardistas. Se trata de un edificio emblemático que comenzó como almacén de vino y que a lo largo de sus 100 años de existencia ha sido multiusos y punto de encuentro de todos los bilbaínos.