domingo, 14 de diciembre de 2014

“El programa artístico de Bilbao es uno de los más interesantes de Europa”







Esta misma semana el Patronato de la Solomon R. Guggenheim de Nueva York ha dado un rotundo sí a la renovación del acuerdo por otros 20 años con el Guggenheim Bilbao. Era el trámite que faltaba, después de que el convenio hubiera sido aprobado por la Fundación del Guggenheim Bilbao el pasado día 3. Lejos han quedado las reticencias de hace 20 años, cuando Thomas Krens, por aquel entonces director de la Fundación neoyorquina, confesaba que habían tenido muchas dudas de elegir a Bilbao como sede de un nuevo Guggenheim. “Creíamos que ciudades de menos de cuatro o cinco millones no eran el lugar para instalar un museo de clase mundial. No era la escala correcta”, ha confesado Krens en varias ocasiones.
Veinte años después, la relación entre ambos colegas (como ambos patronatos se han denominado) ha madurado y se ha fortalecido. Ni Bilbao quiere prescindir del Guggenheim ni la Solomon R. Guggenheim quiere renunciar al museo bilbaino, que ha conseguido incluso igualar en número de visitantes a su sede neoyorquina. Desde su inauguración en 1997, el Guggenheim Bilbao ha recibido cerca de 17 millones de visitantes, una media de un millón anual y ha exhibido casi 140 muestras. 
El actual director de la Solomon R. Guggenheim, Richard Armstrong, ha sido uno de los protagonistas en las negociaciones para la renovación de la colaboración con las instituciones vascas que han derivado en un “acuerdo ventajoso” para ambas partes. Armstrong, que sustituyó a Thomas Krens en 2008, supervisa el universo Guggenheim: el museo de Nueva York, la Peggy Guggenheim Collection de Venecia y participa en los órganos de gobierno del Guggenheim Bilbao representando como Patrono fundador a la Fundación neoyorquina. Tras la aprobación del acuerdo, valora en esta entrevista para DEIA el impulso que supondrá el nuevo acuerdo para el museo bilbaino y para el universo Guggenheim.
“Estos veinte años han sido históricos, empezando por el diseño, la construcción, y el afecto universal que ha suscitado el edificio de Frank Gehry”, dice Armstrong, que a diferencia de su predecesor, que llegó a la cima con un MBA pero poco experiencia práctica curatorial, ha pasado mucho tiempo trabajando en los museos desde dentro. Licenciado en Historia del Arte, obtuvo una beca en el Museo Whitney y llegó a trabajar como asistente de artistas consagrados para pagarse el alquiler de su casa.
Por eso, desde el sillón que ocupa en la actualidad, dirigiendo una de las galaxias de arte más importantes, no duda en afirmar “que el programa artístico del Guggenheim es uno de los más variados e interesantes de cualquier museo de Europa. ¿En qué se basa su éxito? Durante estos años, la Fundación Solomon R. Guggenheim ha prestado miles de obras de su colección para las exposiciones de Bilbao, además ha sido excepcional el trabajo del personal del Guggenheim Bilbao, liderado por Juan Ignacio Vidarte, para presentar exposiciones importantes, tanto las organizadas por Nueva York, como por los otros museos europeos como el Centro Georges Pompidou, de París; el Kunsthistorische Museum, de Viena; la Fundación Beyeler, Riehen; así como la Tate y la Royal Academy de Londres. Estos esfuerzos de cooperación, así como una estrategia de colecciones cuidadosamente concebidas, han sido cruciales para el éxito del Guggenheim Bilbao”. Armstrong incide en que “el Guggenheim se ha convertido en sinónimo de experiencias excepcionales en sus múltiples museos -Bilbao, Venecia, Berlín durante 15 años, y, desde luego, en Nueva York- . El público, en general, reconoce y confía en todos estos Guggenheim para ofrecer visitas memorables, y muchos visitantes no sólo acuden habitualmente a exposiciones, ¡algunos incluso visitan todos los Guggenheim del mundo!”.
ACUERDO Ambos socios “hemos profundizado y madurado en esta relación durante 20 años; anticipamos además una estrecha cooperación en los próximos 20 años también. La confianza es crucial para este tipo de acuerdos”, opina Armstrong. 
Lo que hace 20 años era una incógnita ahora es una certeza, y esta nueva realidad ha permitido a las instituciones vascas un acuerdo adaptado a la situación actual, reflejando en el texto este equilibrio de relación entre iguales. Entre los servicios que se reciben de Nueva York, además de tener un acuerdo exclusivo con una institución cultural que opera en el ámbito global, Armstrong destaca “el fuerte respaldo para préstamos de obras de arte”, además del compromiso a programar una gran exposición con los fondos de Nueva York cada dos años; “un nuevo curator de Bilbao, en Nueva York, seguros complementarios; se formaliza, asimismo, la presencia en el Patronato de Nueva York de un representante de las instituciones vascas”, una situación que, de hecho, ya ejerce el exvicelehendakari Jon Azua desde el inicio de la colaboración. 
Cambia también el modelo de relación económica que se ha mantenido hasta ahora. Se ha estado pagando una cantidad variable cada año en función de los servicios que la fundación neoyorquina ha prestado a Bilbao. Ahora pasa a ser una cantidad fija de 1.920.000 euros anuales, que incluye además los nuevos proyectos de colaboración. Armstrong anuncia que “todos los directores de museos se reunirán anualmente para debatir las políticas destinadas a mejorar la coordinación de los esfuerzos entre Bilbao, Venecia, Nueva York y Abu Dhabi. De esta manera, continuaremos fortaleciendo los museos a nivel global a través del intercambio y las iniciativas conjuntas”. 
En cuanto a las voces que acusan a la Fundación de Nueva York de imponer exposiciones y adquisiciones de obras de arte, Armstrong es contundente: “El programa de exposiciones y el plan de adquisiciones se elaboran de forma conjunta”.
El director de la Fundación Solomon R. Guggenheim no está de acuerdo tampoco con algunas afirmaciones vertidas sobre que se presta poca atención a los artistas vascos. “Siempre hemos buscado dar oportunidades a los creadores vascos, no solo planteando programas atractivos, sino también adquiriendo obra para la colección del Guggenheim Bilbao”.
GALAXIA GUGGENHEIM Armstrong se refiere a la propuesta para construir un Guggenheim en Helsinki, con el cual la galaxia Guggenheim contaría con otro museo en Europa. “Al concurso de ideas inicial concurrieron 1.175 proyectos. La semana pasada se seleccionaron seis propuestas, que deberán desarrollarse en detalle. Esperamos seleccionar una para este verano, aunque reconocemos que todavía no se han tomado las decisiones políticas importantes relativas a la financiación del proyecto y a su futuro”.
El director de la Fundación neoyorquina vuelve a poner como ejemplo a Bilbao: “Son dos ciudades muy diferentes, pero tenemos la esperanza de que en Helsinki se produzca otro efecto Bilbao, una ciudad cuyo museo revitalizó la economía, atrajo el turismo y dio a la región una gran proyección internacional”.
La galaxia Guggenheim se completa con otros tres museos: el de Nueva York, del que Armstrong también es el director, Venecia, y el de Abu Dhabi, en construcción. “El Museo de Nueva York goza de muy buena salud, atrayendo a más de un millón de visitantes al año, con la presentación de programas y exposiciones excepcionales e innovadoras. La crisis económica nos afectó, como a todos, pero se incrementaron los presupuestos y ahora está más fuerte que nunca”