domingo, 13 de julio de 2014

Tecnología en la vieja fábrica de galletas


EL mayor festival de tecnología y artesanía creativa del mundo, Maker Faire, vuelve este año a Bilbao con la segunda edición de la Bilbao Mini Maker Faire. La antigua fábrica de Galletas Artiach reúne a más de 60 organizaciones y 100 makers que exhiben hasta hoy proyectos de distinta índole tecnológica y creativa.
“Descubrir el poder de la tecnología y que los niños puedan disfrutar con este tipo de espectáculos para que vean que es el alma del futuro”, resumió el socio de Bilbao Maker, Karim Asry, el fin de esta feria. El objetivo es enseñar a los jóvenes, a través de demostraciones la importancia de las tecnologías, que el mundo interactivo abre el abanico de oportunidades a la hora de incorporarse al mundo laboral.
En la emblemática fábrica de galletas de Zorrotzaurre, decenas de creadores presentan al público los proyectos, prototipos y conocimientos con una decena de workshops gratuitos que abarcan desde diseños electrónicos hasta arquitectónicos. La filosofía de los participantes ‘Do it Yourself’ (Hazlo tú mismo) demuestra que el mundo tecnológico está al alcance de la mano de los ciudadanos. Hoy en día, no es necesario disponer de un gran poder adquisitivo para emprender un proyecto creativo y que no es imprescindible tener una formación académica a la que no todos pueden acceder para incorporarse a este mundo. Al entrar en la sala de exposiciones, un simpático robot, simulando al del cartel del evento, da la bienvenida a todos los curiosos. “Hago proyectos para niños y quiero demostrar que con pocos recursos se pueden realizar cosas muy curiosas”, señaló el creador del robot, Koldo Santisteban. Además, los jóvenes que se han involucrado en los distintos proyectos que participan en el evento son el motor del progreso de la tecnología.
FUTURISTA después de atravesar la multitud de personas que disfrutaban con la primera creación, se encuentra un taller de fabricación digital, arquitectura y diseño que muestra los distintos tipos de proyectos que se pueden realizar a través de las técnicas de fresado, corte láser e impresión 3D. “La impresora 3D no solo imprime, sino que sirve para el diseño”, matizó la diseñadora, Raquel Ares. El propósito de la obra es abrir la mente al público para que se entienda que la impresora es una herramienta completa para la creatividad.
Con la sala abarrotada y con una destacada presencia de familias, era el momento de diversión para los más pequeños. La nostalgia invadió el pabellón con la nueva versión del clásico videojuego space invaders. El toque peculiar es que en vez de acabar con los marcianos, era el turno de aniquilar a chuletones, quesos, botellas de champagne y de txakoli. La renovación se debe a que el grupo Biobx , creador de este simulador, está compuesto por franceses y bilbainos. “Los niños gozan con este videojuego y la gente nos dice que estamos cerca de parecernos a la videoconsola Wii”, aseguró el joven integrante de Biobx, Joseba Rojo.
Al final de la sala de exposiciones, la empresa Tumaker deleita a los asistentes con una impresora 3D a modo de cañón de cerveza. “Es una zona para dar rienda suelta a la imaginación y creatividad de los niños”, explicó la responsable de comunicación de Tumaker, Juncal Eizaguirre. Asimismo, el stand de la empresa tecnológica goza de una mesa de ping pong, zona de graffiti y rompecabezas. Hasta la fruta tiene un lugar en el festival. Y es que la empresa Libelium de Zaragoza ha desarrollado un piano de frutas que da ritmo a la antigua fábrica de galletas.
El evento cuenta con Bilbao Ekin- tza y Beaz como patrocinadores principales. Además, Sabrina Merlo, directora mundial del programa Maker Faire, realiza una ponencia para exponer su experiencia sobre el tema de las tecnologías.
“El optimismo que aporta este festival es increíble”, matizó Asry. Los amantes de las tecnologías creativas pueden disfrutar de la Bilbao Mini Maker Faire hasta hoy por la tarde en la antigua fábrica de galletas de Artiach en Zorrotzaure
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