sábado, 5 de julio de 2014

Es remarcable la inteligencia emocional que ha mostrado Bilbao



Verity McIntosh se trasladó a Bilbao el pasado miércoles para acudir a la cuarta jornada del Bilbao-Bizkaia Design & Creativity Council (BiDC), con la colaboración de DEIA, en el que ayer tomó parte para exponer su proyecto Playable Citie Award sobre Bristol en el primer bloque de la mañana, Cities & Design. El bloque acercó a profesionales, empresas, organizaciones e instituciones locales la experiencia de otras ciudades -en este caso de Gran Bretaña- que han abordado con éxito retos similares: Brighton, Bristol, Glasgow y Liverpool.
McIntosh forma parte de una mezcla de proyectos y eventos en los que trabaja en estrecha colaboración con una comunidad de más de 100 residentes de estudio, incluyendo artistas, tecnólogos y académicos.
Actualmente lidera una comisión internacional de arte y tecnología, The Playable City Award, en la que anima a todos los profesionales creativos de todas las disciplinas a responder al concepto de ciudad como un lugar agradable y social que puede ser reconfigurado y reimaginado por sus propios ciudadanos.
Esta no es la primera vez que Verity McIntosh expone sus ideas y proyectos; en otras ocasiones, ella ha desarrollado especialidades en campos muy diversos como el teatro, los juegos o la narración.
McIntosh es una mujer defensora de trabajo experimental, a la que no le importa correr riesgos. También es un miembro activo de la junta directiva de la Royal Television Society Bristol, y en ocasiones obra como oradora y escritora. Este ha sido su primer viaje a la capital vizcaina y le ha parecido “muy enriquecedor”.
¿Qué le parece que se realicen este tipo de encuentros?
-Muy bien, es una gran oportunidad acudir a este tipo de eventos que ligan la creatividad con la arquitectura y con el mundo del diseño y no se ciñen solamente a un ámbito. Sobre todo, es muy importante porque nos dan la oportunidad de ver lo que se están haciendo en otras ciudades de Gran Bretaña, sus proyectos, sus ideas y sus métodos, mientras que al mismo tiempo te dan la oportunidad de exponer nuestros propios proyectos -haciendo alusión al suyo en Bristol-.
¿Qué destacaría de este foro y qué es lo que más le ha llamado la atención?
-Por un lado, lo que más me ha llamado la atención y lo más importante es que no está basado exclusivamente en una disciplina, sino en varias. Eso es un punto a favor, ya que lo hace interesante. Por el otro, la mezcla de estas especialidades es lo que hace importantes, atractivos y enriquecedores eventos como el Bilbao-Bizkaia Design & Creativity Council.
¿Se lleva buenas sensaciones de este viaje y de Bilbao?
-Solo llevo 24 horas aquí. Aunque no haya sido mucho tiempo, para mí ha sido muy importante descubrir Bilbao y a su gente. Anteriormente había escuchado algunas cosas sobre la ciudad, pero no mucho. Me parece muy interesante su infraestructura, pero sobre todo que el Guggenheim haya surgido en una ciudad industrial como Bilbao. Por otra parte, también ha sido muy beneficioso y estupendo poder hablar con la gente de aquí y también con mis compatriotas, con los que comparto muchos proyectos.
Hablando de diseño, ¿qué características cree que tienen en común Bilbao y Bristol?
-Bristol y Bilbao son dos ciudades que tienen muchas cosas en común. Por una parte, el tamaño de población es similar, ambas tienen una historia marítima al haber sido puerto en el pasado y fundamentalmente la gran apuesta que están haciendo las dos ciudades por las industrias creativas como por ejemplo por la arquitectura, por el diseño, por la moda y todo lo que tiene que ver con estos ámbitos. Otro aspecto es la gran capacidad que tienen las dos ciudades de combinar de alguna manera todas esas actividades en un conjunto que puede dar un resultado muy favorecedor y positivo en el futuro.
Cuando vuelva a Bristol, ¿qué será lo que más destaque o comente a sus compañeros sobre este encuentro y sobre Bilbao?
-(Tarda unos segundos en dar una respuesta). Destacaría que se puede tener una conversación inteligente entre las dos ciudades, porque las dos están recorriendo caminos paralelos y tienen objetivos muy similares. Por otra parte, también es remarcable la inteligencia emocional que ha demostrado Bilbao, sin dejar a un lado sus actitudes y su forma de plantear el futuro. Eso me hace ver que puede haber muchas líneas de cooperación reales abiertas con Bristol, y eso es lo que fundamentalmente plantearé allí.
¿Cuál cree que es la clave para que un proyecto salga adelante y triunfe?
-Discutir -dice entre risas-. La actitud de intentar cambiar cosas es muy importante. Por decirlo de alguna manera hay que intentar salir de la zona de confort, realizar nuevos experimentos, nuevas cosas e intercambiarlas. Pero eso requiere una reflexión, hay que tener algo planeado. No se puede hacer nada sin tener un trabajo previamente hecho, hay que tener una pequeña base para empezar un proyecto y que después sea exitoso.
¿Cree que la tecnología y el diseño tienen que ir de la mano para que surjan buenos diseños?
-La tecnología es una herramienta que verdaderamente ayuda cuando hay un objetivo y un diseño, ella no sola no tiene valor en un proyecto que no está ideado. Pero si hay una base, la tecnología puede ser una buena aliada.