viernes, 3 de febrero de 2017

Bilbao La Vieja, de la degradación a lo bohemio







La Vieja, San Francisco y Zabala, se les conocía como los "barrios altos" debido a su localización elevada respecto a Bilbao, pero a finales del siglo XX cambió por el calificativo de "barrios bajos" debido a la degradación económica, social y cultural.
Bilbao La Vieja es un barrio ubicado entre la Ría de Bilbao, la trinchera de Renfe y Miribilla. Es la zona más industrial y obrera de la ciudad, y durante muchos años, muchos ciudadanos se han resistido a cruzar el Puente de San Antón.
Bilbao la Vieja lleva años arrastrando el título de ser el barrio más degradado de Bilbao, con un índice de paro que ha llegado a alcanzar el 40% de sus 15.000 habitantes. Los edificios en mal estado también estaban en la boca de los que hablaban sobre el barrio. Hasta hace aproximadamente 15 años, el 10% de los 5.000 edificios estaban en unas condiciones nefastas.
Droga, delincuencia, prostitución, inmigración ilegal... Hasta hace algunos años, los ciudadanos de la margen derecha calficaban de esta forma al barrio. Sin embargo, hoy en día está empezando a ser una imagen del pasado. Se han realizado muchos planes para desarrollar el barrio bilbaíno para mejorar muchos ámbitos, tanto social, económico, cultural... Hoy en día la regeneración de comercios y la apertura de nuevos bares y restaurantes es apreciable a simple vista.
Está empezando a ser un lugar turístico, ha pasado de no estar anunciado en ninguna agenda de viajes de Bilbao, a ser una zona visitada por gente famosa, como por ejemplo, por Fernando Tejero, actor de la serie "La que se avecina".
"Antes era zona peligrosa y ahora parece que es la zona de moda. Hace poco leí en una guía, que antes a los turistas se les decía que tuvieran cuidado por los barrios y ahora es el barrio bohemio de Bilbao" comenta una residente.
Hasta hace algunos años, los vecinos solo disponían del Bar Marzana. Es un bar con unas vistas espectaculares, pero en esos tiempos, eran muchas las personas que se aglomeraban en el mismo lugar, y el bar no estaba acondicionado en cuanto al espacio se refiere, para reunir a tantos clientes. Por esa razón, la apertura de los bares "Bihotz Café y Dando la Brasa" ayudó a que la gente distribuyese por la zona. "La verdad es que entre todos, hacemos una ruta en el barrio, que hace que la gente no venga solo a un bar, sino que tenga varias opciones, con propuestas un poco diferentes" explica Cristina Mairal, propietaria del Bihotz Café.
Es necesario que este barrio bilbaíno abandone la mochila histórica de haber sido un "ghetto" en el que confluían inmigración, desempleo, drogas y problemas de convivencia social, para transformarse en una zona cosmopolita que genera oportunidades para comercio, hostelería y un nuevo colectivo de gente joven y bohemia que fija su residencia en la zona.