miércoles, 13 de julio de 2016

El Bellas Artes de Bilbao supera el mes de huelga






El Museo de Bellas Artes de Bilbao sigue cerrado a cal y canto desde el pasado 7 de junio. Los 34 trabajadores de la pinacoteca iniciaron un paro indefinido para exigir una mejora en sus condiciones a la empresa Manpower Group, subcontrata de la que dependen. El conflicto viene de lejos y ya el pasado 16 de mayo realizaron un paro como advertencia. 
Los empleados del museo -auxiliares de sala, taquilla, recepción, personal de tienda y educación- reclaman “estabilidad en sus puestos de trabajo” y “un salario digno”. Los sindicatos ELA y LAB denuncian que los empleos de estos trabajadores carecen de la “más mínima garantía de continuidad”, al no contemplarse la subrogación, con jornadas parciales, y remuneraciones que, “en prorrateo mensual y para jornada completa son menores a los 880 euros”. 
Desde entonces, se han sucedido varias reuniones entre ambas partes, pero 37 días después, el conflicto sigue bloqueado. No hay acuerdo definitivo. Las instituciones están preocupadas por la situación e interesadas en solucionar el problema, que parece anquilosado. 
El pasado 24 de junio, se reunió el comité ejecutivo del Museo, compuesto por el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación de Bizkaia y el Gobierno Vasco, así como la Fundación BBK, principal patrocinador, para abordar la situación y se decidió urgir a la empresa Manpower Group para que “intensificase” el esfuerzo a fin de resolver la huelga indefinida, que, por otra parte, coincide con el periodo de mayor afluencia de visitantes de la pinacoteca. El Museo tenía ya montada en sus salas la exposición sobre escultura hiperrealista, una de las apuestas fuertes de su programación anual, cuya apertura ha tenido que suspender hasta la finalización del conflicto. 
El comité ejecutivo del Bellas Artes de Bilbao se comprometió, además, a establecer la subrogación de los trabajadores que prestan este servicio con Manpower en la actualidad en las futuras contrataciones, que era una de las principales reivindicaciones de los huelguistas. El museo también se comprometió a que se tengan en cuenta los convenios colectivos ya existentes en el ámbito territorial, en este caso Bizkaia, del sector determinado. 
DISCREPANCIAS Pero todavía quedan importantes aspectos que distancian las posturas de trabajadores y empresa. Juanjo Capetillo, delegado del sindicato ELA en el museo, ha llevado la voz cantante en las negociaciones. Capetillo explica que la semana pasada se celebraron dos reuniones en las que Manpower quedó en realizar una propuesta que luego remitió vía correo electrónico. “Tras analizarla por parte de los sindicatos, la hemos considerado abusiva. Nos ofrecen incrementos salariales a partir de 2018, pero las subidas que se contemplan para 2016 y para 2017 son ínfimas. Nosotros habíamos propuesto desde el principio llegar a los 1.200 euros netos por 14 pagas, porque nos parecía que es un mínimo exigible para unos trabajadores que invierten una gran parte de su vida en ese trabajo. Y estamos dispuestos a discutir cómo llegábamos a esos 1.200, porque hasta 2018 falta mucho, pero no con estas subidas que parecen una burla”, sostiene. Durante esta semana, los trabajadores volverán a realizar movilizaciones frente al museo. 
Manpower, por su parte, asegura haber mantenido “una voluntad y un esfuerzo constante por establecer un diálogo efectivo y la negociación con los representantes de los trabajadores”. “Dadas las reiteradas negativas por parte de los trabajadores frente a nuestros esfuerzos realizados por ofrecer las mejores condiciones posibles, la compañía anuncia que no es posible obtener un mayor compromiso, por lo que reclama a los trabajadores y sindicatos una flexibilización de las exigencias que permita resolver el actual conflicto y dar por finalizada la convocatoria de huelga indefinida que tanto está perjudicando la imagen de Bilbao”, demanda la subcontrata. 
Por su parte, el director de la pinacoteca, Javier Viar, confía en que pronto vuelvan a reunirse los trabajadores y los representantes de Manpower a fin de desbloquear el conflicto: “No entiendo muy bien cómo no se puede alcanzar un acuerdo. Creo que la situación está mucho mejor que al principio, que se ha avanzado en la negociación, por lo que confío en que se puedan dar los pasos definitivos para una solución. Tener cerrado el museo supone una gran pérdida de oferta cultural para la ciudad”. 
Coincidiendo con esta huelga, la semana pasada el sindicato LAB pidió también a la Diputación y al Gobierno Vasco, socias en el Guggenheim Bilbao, que incluyan la cláusula de subrogación en las futuras contrataciones de servicios que se realicen para el museo. Estos servicios, explica LAB, se encuentran contratados también con la empresa Manpower Group Solutions.