lunes, 21 de diciembre de 2015

Un alicantino al frente del festival de cine de Bilbao, Zinegoak













Acaba de terminar en Valencia la séptima edición del Humans Fets, el festival de cine sobre derechos humanos, que este año ha creado una nueva sección, Sección Humans, dedicada fundamentalmente al tema de la diversidad en todas sus perspectivas. Zinegoak, el festival de cine y artes escénicas gaylesbotrans de Bilbao, ha inaugurado la sección. Al frente del festival, Pau G. Guillén, un alicantino afincado en Bilbao desde hace 8 años, los últimos cinco dirigiendo este acreditado festival.
“Me fui a Bilbao tras la llamada de un amigo director que necesitaba un productor para su película”, explica Guillen. “Ese proyecto nos llevó seleccionados hasta la Berlinale y a recorrer medio mundo en más de un centenar de festivales. Después de esa primera aventura cinematográfica, fui enlazando distintos trabajos siempre ligados con el cine y la producción, cortometrajes, documentales, dos largometrajes más y la producción de Zinegoak”, añade.
Estudió Audiovisual en Valencia, trabajó primero como ayudante y luego como productor en Canal 9 y en diferentes productoras de la Comunidad, de Ibiza y Madrid. Hasta que llegó la propuesta de Bilbao también produjo cortos y documentales, siempre relacionados con temática social, algunos de ellos reconocidos con diferentes premios nacionales e internacionales.
A pesar de no haberse desvinculado del todo del audiovisual valenciano, su trayectoria profesional sigue desarrollándose en Euskadi. ”Disfruto mucho trabajando allí donde siempre he sentido que hay una conciencia mucho mayor de lo útil que es la cultura para la sensibilización”, dice Guillén. “Siempre que puedo vuelvo a Valencia y realmente se notan los nuevos aires y las ganas de hacer cosas y no me importaría volver a trabajar con algún proyecto similar y compaginarlo con mi vida bilbaína”, agrega el director.
Zinegoak empezó en el año 2004 y basa su programación en el cine de calidad con películas elegidas entre los mejores certámenes internacionales. Cuenta también con actividades paralelas que sirven de escaparate sobre la diversidad sexual, la identidad y las miradas de género. Se trata de un festival que se desarrolla en más de 10 sedes de toda la ciudad, algunas de ellas tan importantes como el teatro Arriaga o el museo Guggenheim y que aspira a llegar a los 10.000 espectadores en la edición de 2016. Con más de 100 obras proyectadas, 25 invitados, conciertos, teatro, fiestas… la actividad se nota en toda la ciudad.
“Nos gusta mimar a los invitados, gente como Agustin Almodovar, Rosa Maria Sardá, Eloy de la Iglesia o el alicantino Miguel Albaladejo han pasado por Zinegoak, y se han marchado encantados, con el festival y con la acogida de la ciudad”, cuenta Pau G. Guillén. “Con ellos se dan situaciones divertidas como con Bruce LaBruce, un director canadiense de cine underground y con gran carga sexual, que no podía creer que fuéramos a proyectar todas sus películas en Bilborock, una antigua iglesia ahora desacralizada”, rememora Guillén.
La petición por parte del Humans Fest de inaugurar la nueva sección, le ha permitido trabajar de nuevo en Valencia. Posiblemente para llenar el vacío cultural consecuencia de las políticas de estos últimos tiempos, las iniciativas de asociaciones, particulares, o fundaciones, como es el caso de Humans Fets, han crecido más que nunca. “Habitualmente participamos y colaboramos con casi todas aquellas iniciativas que nos lo proponen”, explica Guillén. “Es básico para crear redes y sinergias y este año, además de con Humans, hemos realizado colaboraciones de cine LGTB en México, Ecuador, Italia entre otros países, y aquí en Valencia también lo hemos hecho con el Col·lectiu Lambda en la organización de su primera Mostra de cortos y documentales “La Ploma”, añade el director.
Hacer cine es muy complicado y si ese cine se aleja del llamado comercial, lo es todavía más. Pau G. Guillén, sin embargo, ha apostado por ello y sigue trabajando para que esa complejidad sea cada vez menor. “Es importante dar valor a historias que hablan de diversidad y que se alejan de las normas y convenciones y es importante tratar a ese cine con cariño y sobre todo darlo a conocer”, opina el director”. El trabajo que hace Zinegoak es utilizarlo para sensibilizar y mostrar que no todos somos tan diferentes. Al fin y al cabo entender aquello que nos es ajeno, es el primer paso para empezar a perderle el miedo”, concluye Guillén.