domingo, 13 de septiembre de 2015

Bilbao inaugura mañana el puente Frank Gehry





El puente, construido en seco, servirá de momento para que los peatones accedan desde Deusto a la península de la Ribera y Zorrotzaurre, y adquirirá su función completa -con el paso de personas y vehículos- cuando el próximo año se abra definitivamente el canal de Deusto, creándose así la nueva isla de Bilbao, y la ría discurra bajo la infraestructura.
La apertura del canal de Deusto y la construcción del puente, cuyo proyecto ha sido realizado por Arenas Asociados, tienen un presupuesto de 20,9 millones de euros. En la web de las obras de Zorrotzaurre se indica que la inversión en el puente ha sido estimada en 5,7 millones de euros, sin IVA.
El puente Frank Gerhy, bautizado así en honor al arquitecto del museo Guggenheim de Bilbao, tiene 75 metros de longitud y 28 metros de anchura, con 4 carriles de circulación, 2 en cada sentido, aceras a ambos lados y un bidegorri para el tránsito de bicicletas.
La calzada está separada del paso peatonal y del carril bici por unas vigas con mástiles de altura variable que constituyen el principal elemento estructural del puente.
El propio Gehry asistió el 25 de octubre de 2014 a la colocación de la primera piedra del puente, un acto en el que se confesó "enamorado" del pueblo vasco y de Bilbao.
A este primer puente le seguirá un segundo que se construirá entre el barrio de San Ignacio y Zorrotzaurre, y que tendrá unas dimensiones similares al de Frank Gehry, con 75 metros de longitud y 26 de anchura.
Ambas infraestructuras forman parte del proyecto de apertura del canal de Deusto, ideado para reducir el riesgo de inundaciones en Bilbao. Cuando se abra el canal, según los estudios realizados, el aumento de capacidad hidráulica hará que el nivel del agua de la ría baje entre medio metro y un metro en buena parte del cauce que discurre por la capital vizcaina.
En la futura isla de Zorrotzaure, que tendrá una superficie de unos 840.000 metros cuadrados -como 120 campos de fútbol-, el Ayuntamiento de Bilbao y el Gobierno Vasco acometerán una gran operación de regeneración urbana en la que se construirán cerca de 5.500 viviendas y se dedicará un cuarto del terreno a actividades económicas.