viernes, 3 de julio de 2015

Ramón Churruca: «La máscara no me oculta»





Fiel a sí mismo y dispuesto a romper moldes, el artista getxotarra Ramón Churruca presenta esta noche, en el Bar Rumm de la calle Doctor Areilza, de Bilbao, su nuevo vídeo, 'Los cuentos de Negruri'. Se trata de una reflexión sobre las reacciones que ha percibido en su entorno desde que su anterior trabajo, 'Mefisto y Fausto', fuera seleccionado para la exposición 'Incógnitas' del Museo Guggenheim. «Yo creía que mi entorno se alegraría, pero noté una cierta hostilidad. Supongo que te tienen catalogado, que dan por hecho que eres un loco y cuando reconocen tu trabajo esos esquemas se tambalean», comenta.

Desde las 21.30 horas y con entrada libre, la velada promete. «Con 'Los cuentos...' cerramos un ciclo para comenzar otros proyectos menos autobiográficos», señala el sarcástico inventor de personajes como el Olentzero Farlopero y el Siamés Separatista. «Esta noche se proyectará también el vídeo de Fausto y el propio Fausto Grossi protagonizará una performance en la que imita a Berluscconi. Hasta está imprimiendo su propio dinero».

Muy crítico con todo, sobre todo con las «supuestas sociedades liberales, que en el fondo resultan ser muy cerrradas», Churruca comienza a desmontar estas mentiras desde su persona. «En los vídeos yo soy un artista frustrado con 100 años. Soy feo, pijo, loco y pastillero. La máscara no me oculta, no pretendo ser otro sino mostrarme como seré en medio de la Euskal Herría mítica del siglo XXI. Obviamente hay humor, pero es más una reflexión hiperrealista sobre los prejuicios que dominan la sociedad. Los que han tenido éxito se retroalimentan dentro del grupo, cada vez se crean obras más ininteligibles para evitar la crítica y los demás lo aguantamos pensando que algún día nos tocará a nosotros el éxito», dice consciente de que por su apellido, alguno lo interpretará como una pataleta. «El nombre te ayuda y a veces te pesa como una losa».

A partir de mañana el cineasta se embarca en el rodaje de un mediometraje. «Es una proyecto diferente del 'Fausto' -seleccionado por la compañía de distribución de videoarte Hamaca- y de 'Los cuentos...'. Será una historia sobre una bruja a la que interpreta Javiera Castro». En ella, Churruca reflexiona sobre el poder de la belleza y la nueva religión dominante basada en el poder de las mujeres guapas. «El hombre se siente amenazado por ese atractivo físico. La belleza es una fuente de poder inmensa que se utiliza para hacer el mal».