martes, 17 de febrero de 2015

Equipo Crónica trae a Bilbao una visión crítica de la España de los 60 y 70







Originalidad, destreza y visión crítica de una sociedad que vivía acogotada por una dictadura que empezaba a asomarse al exterior, tratando de maquillar sus miserias a costa de, por ejemplo, el arte. Todo eso y más ofrece la nueva muestra que recala en el Museo de Bellas Artes de Bilbao hasta el 18 de mayo. Se trata de “la primera retrospectiva completa de Equipo Crónica, integrado por los artistas valencianos Rafael Solbes, Manuel Valdés y Joan Antoni Toledo, que abarca todas sus etapas creativas desde sus inicios en 1964 hasta su final en 1981”, tal y como recalcaba ayer Javier Viar, director del museo. “Hace treinta años que no se producía una revisión como esta y no fue tan completa, porque la que presentamos hoy incluye también una parte previa al nacimiento de Equipo Crónica”, añadía. 
La amplia muestra que se inauguró ayer trata de reflexionar sobre “qué fue y qué peso tuvo” este grupo artístico en el arte estatal de la segunda mitad del siglo XX, después de que en 1989 se organizara otra retrospectiva, más reducida, en el IVAM de Valencia y en el Centro de Arte Reina Sofía, que cosechó una reacción “hostil y de rechazo”. “Quizá fue una exposición prematura. Ellos hablaban de una época que la gente quería olvidar. Una época donde la actividad cultural también estuvo condicionada por la política y de ahí el rechazo”, aclaraba Tomás Llorens, comisario de la exposición junto a su hijo, Boye Llorens. 
Pero han transcurrido cincuenta años desde que Equipo Crónica se presentara en París, en enero de 1965, y “ahora se puede presentar una revisión más a fondo, explicando cómo sus cuadros hablan de una época en la que España, bajo Franco, vivió violencia y miseria, y de la originalidad de su planteamiento con la inclusión de imágenes de Goya o Picasso en sus obras. Fueron el equivalente de la pintura pop del momento, pero sin referencia exterior. No se parecen a ninguno, son muy originales”, recalcó el historiador castellonense. 
A pesar de su vena crítica y satírica, el grupo de artistas valencianos no sufrió el azote de la censura, tal y como recordó Llorens: “Para 1967 ellos ya eran conocidos internacionalmente y no habría sido prudente censurarlos. Ellos reflexionaron sobre el contexto político pero no criticaron directamente a la dictadura franquista. Criticaban, sobre todo, la sociedad de consumo”. 
Equipo Crónica recoge un total de 146 obras entre pinturas, esculturas, grabados, carteles y documentación original tanto del grupo como de la Estampa Popular de Valencia, otro movimiento en el que participaron con anterioridad. En las diferentes piezas se puede apreciar el trabajo anónimo y de grupo, el uso de tintas planas, la articulación de trabajos en series, la evocación de imágenes procedentes de los medios de comunicación y la “apropiación crítica” de referencias a la historia y al arte, todo ello vinculado a la realidad sociopolítica del momento. Esta mezcolanza, aderezada con grandes dosis de ironía, se puede observar, por ejemplo, en la serie titulada La recuperación, que responde a una campaña del Ministerio de Información y Turismo (entonces en manos de Fraga) para atraer al turismo internacional. Esta serie está plagada de piezas que contraponen de forma satírica imágenes icónicas de la pintura española de los siglos XVII y XVIII -Velázquez, Goya,...- con imágenes de los medios de comunicación. 
El recorrido expositivo está dividido en diferentes espacios y comienza con la fase de Estampa Popular de Valencia y los inicios de Equipo Crónica, que Joan Antoni Toledo abandonó a los pocos meses de su creación. Se exhiben después las primeras series (1967-1971), que incluyen las ya citadas La recuperación y Guernica 69, y la serie Policía y cultura (1971), con telas de grandes dimensiones que incluyen a policías que amenazan o agreden. 
La Serie negra (1972) tiene como referencia la violencia y las escenas de acción de la novela policíaca y el cine negro estadounidense, y en Retratos, bodegones y paisajes (1972-1973) vuelven a pintar “cuadros de cuadros de la pintura española con nuevos efectos técnicos”. 
Las series incluidas en A vueltas con la pintura (1973-1975) así como Encuentros de Pamplona, El cartel. El paredón, La trama (1972-1977) y La partida de billar (1977) incluyen reflexiones sobre el papel del arte y los artistas; trípticos sobre la biografía de Franco o escenas de antiguos salones de billar valencianos. La exposición incluye también las últimas series que crearon entre 1977 y 1981. 
MEZCLA ÚNICA
Tras el nombre de Equipo Crónica (o Crónicas de la realidad) se esconde un grupo de pintores valencianos que estuvo activo entre 1964 y 1981, fecha esta última en la que falleció Rafael Solbes. Lo fundaron Manolo Valdés, el propio Rafael Solbes y Juan Antonio Toledo, si bien este último se desligó pronto del grupo. Equipo Crónica se apartó del arte informal para cultivar una pintura figurativa dentro de la tendencia pop art. Analizaba de forma crítica la situación política del Estado español y, a su vez, la historia del arte. Su mezcla es única: un poco realista, un poco crítica, bastante pop, con citas pictóricas, muchos anacronismos y pastiches agridulces. Todo ello expresado con entusiasmo, pero sin alegría. Sus pinturas y serigrafías parodiaron los retratos reales de Velázquez, que en esos años eran utilizados en carteles publicitarios por el Ministerio de Información y Turismo. Equipo Crónica produjo pinturas a gran formato, junto con esculturas y grabados seriados.