miércoles, 28 de enero de 2015

El distrito ‘arty’ de Bilbao





Desde su origen minero, el barrio que se extiende escalonado en la margen izquierda de la Ría, en torno a la calle de San Francisco, se ha caracterizado durante más de un siglo por acoger a la inmigración obrera en Bilbao. Y también la prostitución y la vida alegre de los años veinte y la República, el mundo de la droga en los setenta y ochenta… Durante décadas, los bilbaínos de bien evitaron este barrio, el más antiguo de la ciudad, que intenta superar ahora su mala reputación para convertirse en una zona de referencia ineludible en cuanto a nuevas tendencias y propuestas alternativas se refiere: el nuevo distrito arty de Bilbao.
Desde la calle San Francisco descienden una serie de callejuelas (Dos de Mayo, Hernani, Arétxaga…) hasta la Ría, que desembocan en pequeñas plazoletas y balcones recuperados ahora para el espacio urbano. En este pequeño entramado, entre colmados chinos, carnicerías hallal, locutorios de subsaharianos y pequeños comercios centenarios en estado de semirruina han empezado a asomar, desde hace algunos años, nuevos locales de ocio, gastronomía, arte, diseño y moda con lo más vanguardista que tiene para ofrecer la ciudad, porque no sólo del Guggenheim vive Bilbao. He aquí algunas de esas direcciones más destacadas:
  • Cultto
    En el número 5 de la calle Dos de Mayo se encuentra Cultto, estudio de moda en el que Maitane Galarraga vende sus creaciones y oferta cursos de confección y patronaje. Maitane es además la presidenta de la Asociación Dos de Mayo-Bilbao, entre cuyas muchas iniciativas se encuentra la organización del rastro que lleva el nombre de esta calle cada primer sábado de mes: no hace falta viajar hasta Candem Town o al mercado de las Pulgas de Saint-Ouen para encontrarse con el espíritu de los mercadillos más cools de Europa, porque Bilbao también tiene el suyo. Otras de las referencias interesantes en cuanto a moda y diseño se refiere son Ätakontu (Lamana, 1) o Mongolia (Aretxaga, 2), además de varios locales de ropa de segunda mano que asoman aquí y allá.
  • Anti Liburudenda
    Otra de las direcciones imprescindibles en el barrio es la pionera librería Anti (Dos de Mayo, 5), especializada en nueva narrativa y editoriales independientes, arte, diseño, cómic o pensamiento crítico, la única de su género en Bilbao, donde se organizan además presentaciones y charlas y se propone como un espacio de difusión cultural. Anti liburudenda, junto con Bilborock (iglesia de la Merced recuperada como local para conciertos y actuaciones), son dos de las principales iniciativas que pusieron la primera piedra en la reinvención del barrio.
Bilbao la Vieja se encuentra conectada al Casco Viejo por el puente de la Merced o el de la Ribera, distancia que durante décadas parece haber constituido una frontera invisible pero insalvable. La propia Maitane nos habla de esas reticencias de las que todavía son víctima, así como del escaso apoyo institucional, y Jorge nos recibe en el Espacio Suberviola (Lamana, 1), una galería y tienda de arte contemporáneo que, tras haber resistido heroicamente durante un par de años, se ve obligado a echar próximamente la persiana (una ocasión inmejorable, de paso, para visitarla antes de que sea tarde).
Otras iniciativas vienen sin embargo a tomarle el relevo, como All is Art, espacio multidisciplinar especializado en Street Art que acaba de abrir sus puertas en la calle San Francisco. Porque la fisonomía polimorfa de este barrio multicultural, donde las barbas hipsters se cruzan en la acera con ancianas en zapatillas, cambia constantemente y ese es precisamente uno de sus encantos: que nadie espere encontrar un Malasaña lleno de vida o un Soho vasco, porque todos estos locales asoman aún con timidez, como si al emerger les costase respirar, y el visitante tiene que acostumbrar la mirada para empezar a descubrir una especie de secreto.
Bilbao La Vieja se anima, eso sí, cuando cae la noche: a la hora de cenar, con restaurantes como Ágape(Hernani, 13), de cocina de autor, o Dando la Brasa (Aretxaga, 7), una sorprendente mezcla de cocina latinoamericana y japonesa en un ambiente desenfadado. El mítico Bar Marzana (Marzana 16), un local centenario en cuya terraza sobre la Ría se apelotona lo más bohemio y moderno de Bilbao, lo regenta Dani, que lo sabe todo del barrio. Aquí se pueden degustar originales bocadillos, botellines de cerveza a un euro y exposiciones de fotografía o de sus encuentros literarios mensuales. El café Nervión es uno de esos lugares de toda la vida, con barra de pinchos y siempre animado, al que ha venido a sumarse ahora el Gilda (Hernani, 3) o la tetería Bihotz (Aretxaga, 6), recién inaugurada. Y para los que quieran prolongar la fiesta, siempre les quedará El Balcón de la Lola (Bailén 10), porque Bilbao La Vieja también es un barrio gayfriendly abierto a todos los públicos.


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