martes, 4 de noviembre de 2014

Chillida, Oteiza, Barceló, Saura o Matisse viajarán por toda Bizkaia




Reconocidos artistas internacionales de la talla de Eduardo Chillida, Jorge Oteiza, Antonio Saura, Miquel Barceló o Henri Matisse confluirán en las salas de exposiciones de numerosos municipios vizcainos con jóvenes artistas vascos emergentes a través de las exposiciones itinerantes impulsadas por la Obra Social de BBK. La entidad rescata de forma anual y desde hace 23 años una cuidada selección de obras pertenecientes a su patrimonio cultural y ofrece su exposición de forma gratuita a las aulas de cultura con el fin de acercar al gran público este rico conjunto artístico de pintura, obra gráfica y fotografía.
El director de la Obra Social, Gorka Martínez, destacaba ayer en la presentación del programa que a pesar de su larga trayectoria, la labor de las exposiciones itinerantes “se desconocía hasta ahora porque era algo que nunca se había contado”. Actualmente, parte de ese extenso patrimonio propio se encuentra englobado en más de cuarenta muestras diferentes conformadas por dibujos, fotografías, pinturas y obras gráficas de más de un centenar de artistas, lo que permitirá que 320 exposiciones puedan viajar por los diferentes municipios del territorio vizcaino en los próximos meses. 
El comisario de las mencionadas muestras Alejandro Zugaza, por su parte, explicó que el funcionamiento de las mismas es continuo, con una media de 30 obras en cada una, y que ya se encuentran presentes en municipios como Plentzia, Durango, Ermua o Mungia, “complementando la oferta propia de las casas de cultura”. “Yo soy de Durango, por lo que o me desplazo a Bilbao para ver una exposición de calidad o no veo nada, a no ser que disponga de esta posibilidad”, opinaba Zugaza, que ha destacado la “gran calidad” de las obras y autores que componen las selecciones. 
EXTENSO CATÁLOGO Entre las múltiples muestras que podrá visitar el público vizcaino destaca un conjunto de estampas que bajo el título Obra Gráfica en los años 70 ofrece una completa imagen de la modernidad artística contemporánea, más concretamente la realizada en torno a finales de esa década por artistas vascos como Eduardo Chillida, Jorge Oteiza o José Luis Zumeta. 
Una docena de autores contemporáneos como Eduardo Arroyo, Miquel Barceló o Antonio Saura, entre otros, ofrecen su propia visión del Museo del Prado en grabados en los que invitan al espectador a reflexionar sobre “lo vivo en el arte” y en los que buscan demostrar que las pinturas conservadas allí son “objeto de un renovado diálogo entre espectadores y artistas”.
El pintor francés Henri Matisse, máximo representante del fauvismo, es el protagonista de la exposición que lleva como título Henri Matisse Jazz y que está conformada por imágenes inspiradas en el circo, los viajes y los cuentos populares, adornadas con la caligrafía del propio autor. 
La categoría de pintura incluye dibujos y obras gráficas de Alberto Palomera, Inés Medina, Ismael Iglesia o Koldo Etxebarria, entre otros. Finalmente, el programa se completa con el que constituye su tercer eje principal: la fotografía. Este apartado, el más amplio de todos ellos, reúne diferentes géneros y temáticas como los viajes, la manipulación del negativo, la mujer en el deporte o el trabajo o el deporte rural. 
ARTE Y LITERATURA, UNIDOS Con el objetivo de lograr una mayor divulgación de las citadas exposiciones se edita un catálogo gratuito en el que participan escritores vascos como Kirmen Uribe, Harkaitz Cano o Bernardo Atxaga, lo que propicia, en palabras de Zugaza, ofrecer “un reflejo de nuestra literatura actual, que complementa la calidad del patrimonio artístico”.
El director de la Obra Social y el comisario del programa detallaron el proceso de preparación que requiere cada muestra, el cual comienza con la oferta gratuita por parte de BBK a los municipios. Posteriormente, el ayuntamiento procede a la elección de la temática o la muestra específica que ocupará el aula de cultura, a la que sigue el acondicionamiento y montaje de la misma, recayendo estas últimas funciones en la entidad promotora del programa. Todo ello para llegar a ser “un vehículo que difunda la cultura” en el territorio vizcaino.