viernes, 19 de agosto de 2016

«No somos Isla Mauricio pero Bilbao empieza a ser hasta destino de luna de miel»



Lo más cerca que habían estado de Bilbao era de paso por la autopista y en Ikea. Hasta ahora no había coincidido, pero tenían «la espinita» de conocer San Sebastián y de la que se quitaban una... Manuel Dueñas y Azucena Gordejuela, madrileños de San Sebastián de Los Reyes («nos dicen la Pamplona chica por los encierros, empiezan en unos días») hacían cola a media mañana en la oficina de turismo de la plaza Circular con sus hijas Paula (17) y Ana (14), dos hermanas que casi podían pasar por gemelas. Como están de paso no les va a dar tiempo más que a visitar el Casco Viejo y ver el Guggenheim. Igual solo por fuera «que debe ser...».
Lo es, lo es. Que una pareja de alemanes vino hasta aquí exclusivamente a verlo... y a pasar la luna de miel. «Eran arquitectos. No somos las islas Mauricio, pero estamos empezando hasta a ser destino de novios». Lo dice medio en broma medio en serio pero muy orgullosa Esther Virto, responsable de las oficinas de turismo bilbaínas (además de la de Abando hay otra frente al Guggenheim), que un día cualquiera de agosto como este roza las 2.000 visitas. En la de la Plaza Circular, un espectacular edificio que fue hotel y en el S.XVIII estaba unido por una pasarela a la estación de Abando, atienden ocho personas en cuatro idiomas. «Además de inglés, francés, euskera... hemos tenido personal que sabía catalán, gallego, ruso y cuando se celebró el Mundial de Basket atendíamos también en ucraniano».



Magdalena habla polaco y Francesco italiano pero han hecho del inglés territorio común. Llevan dos días en Bilbao y casi casi se están pensando quedarse a vivir. «Al principio pensamos en Barcelona, pero acabamos de venir de allí y no nos ha gustado nada, bueno el Barrio de Gràcia sí. Bilbao es una ciudad maravillosa y calmada. ¿Cuánto cuesta alquilar un piso aquí?». Si finalmente se deciden no van a necesitar ni periodo de adaptación porque saben lo básico: «¡Qué bueno sabe el txakoli!», bromea Francesco, que ya tiene decidido cuál es su rincón favorito de la ciudad: «La Alhóndiga es un lugar maravilloso. Me gusta esa idea que hay en Bilbao de mantener la estructura de los edificios centenarios y remodelarlos por dentro». «¡Como el mercado de La Ribera!», secunda Magdalena. Han hecho alguna compra ya y han podido comprobar que «no es una ciudad muy cara».


En la cuestión esconómica, dicen, es parecida a Palermo, donde viven ambos (él trabaja y ella estudia). Pero más allá de lo contante y sonante, a ellos les ha atrapado «la atmósfera». Eso y la buena disposición de la gente. «Todo el mundo te dice: '¿te puedo ayudar?'. Eso en Barcelona no pasa». La pareja sale de la oficina con un mapita en la mano donde está marcado un recorrido más o menos fijo que lleva a los turistas paseando por la Ría hasta el Guggenheim y les mete luego a la sombra del Casco Viejo. Prometen leer el artículo «porque aquí hasta el wifi funciona bien. Te puedes conectar en cualquier punto de la ciudad».
Magdalena y Francesco se marcha hoy, después de dos noches en Bilbao, la media de estancia del turismo que nos visita. En realidad es un 1,91, precisa Mercedes Rodríguez Larrauri, directora de Bilbao Turismo. «En verano la media es más alta, entre dos y tres noches». Dice que 2016 está siendo un año «excepcional» para el turismo en la ciudad. «En el primer semestre hemos recibido un 10% más de visitantes y solo en julio pasaron por las dos oficinas 50.426 personas». Eso son 1.626 cada día (abren de nueve a nueve) y más los que están llegando ahora en agosto. Y los que lo harán la semana que viene. «Algunos vienen atraídos por la Aste Nagusia, les sorprende muchísimo que los conciertos sean gratuitos. Tanto se meten en la fiesta que hasta te preguntan la receta del marmitako porque se quieren apuntar la concurso gastronómico. Pero otros se encuentran con los festejos sin saber y prefieren alojarse en el hotel más lejano al bullicio».
Le preguntamos a Esther Virto cuál es la cosa más rara que ha preguntado algún turista en información, además de la receta del marmitako, y se acuerda de una familia que visitó Bilbao hace unos días. «Tenían un niño de unos 7 años, que habló el primero: 'Señorita, por favor, ¿esta es parada de Pokémon?'». Y no han sido uno ni dos los que han llegado desesperados porque no encontraban el coche. «Lo hemos dejado en la calle 'kalea' pero no la encontramos».

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Eduardo Herrerías y Alba Moreno, de Barcelona, lo han dejado en Altamira. «Hay un parking para caravanas magnífico. Cuesta quince euros la noche pero está vigilado, hay servicios, electricidad... y un autobús en la puerta que por un euro y poco te deja en el centro de Bilbao». Están de ruta por Euskadi y dicen que se quedarán hasta que se cansen. Como llegaron anoche solo tienen una impresión parcial... y desde lo alto. «Nos ha parecido una ciudad pequeña, la esperábamos más grande». Y no es crítica ni mucho menos, es una observación.
Mari Cruz Ibañez y Rafael Díaz también la han visto desde arriba. «Anoche subimos a Artxanda y la vista es magnífica». Son navarros, del pueblo Milagro, «muy conocido por las cerezas tan ricas que hay», pero ella viene a Bilbao desde niña porque tenía aquí unos tíos. «Imagínate de chavala venir de un pueblito como el mío a una ciudad como esta, me parecía muy grande, me impresionaba». Ahora también está ojiplática... por lo que ha cambiado. «¡Cómo está la Ría de bonita! Yo que la he conocido sucia...».



Estos días están en Bilbao ejerciendo de guías para Beata, una joven polaca de 28 años a la que conocieron en Lourdes. «Mi marido y yo somos voluntarios en un albergue de allí que es del Cáritas francés y ayuda a peregrinos que no tienen medios económicos para alojarse en otro lugar. Allí conocimos a Beata, que está pasando unos días ahora con nosotros en Navarra. Queríamos que viera alguna otra ciudad y la hemos traído a Bilbao». Parece que han acertado. «Ayer estuvimos en la playa, en Sopelana, y también en el parque de doña Casilda. Hay muchos jardines... ¡y el perrito! Me ha encantado. Bilbao es una ciudad muy moderna y muy divertida», cuenta en un medio castellano más que aceptable.

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Y eso que no la visto la villa desde todas las perspectivas, que tiene muchas. «Los turistas que vienen han oído hablar del Guggenheim y del Casco Viejo. Pero aquí les damos la opción de ver el museo en un kayak desde la Ría, o de recorrer en bici la ciudad para descubrir la ruta de graffitis, o subir a Artxanda en funicular, que les encanta». Y una propuesta que gana adeptos: Bilbao a pie. «Esta mañana han salido cien personas en visitas guiadas por el Casco Viejo.
Les gusta porque les contamos curiosidades como la de la virgen de los txikiteros, el único punto del Casco Viejo desde el que se ve la Basílica de Begoña. O la historia de la grúa Carola, les encanta cuando les decimos que los operarios del astillero Euskalduna la llamaron así porque así se llamaba una mujer que debió ser guapísima y que atravesaba todos los días la Ría en un gasolino para ir a trabajar».



Los que pueden alargar la visita más allá de una mañana o una tarde y ya han visto el Guggenheim, se acercan hasta el Museo de Bellas Artes, una de las recomendaciones que siempre hacen en las oficinas de turismo. «Cuando estuvo la exposición de Antonio López vino gente a darnos las gracias por habérsela recomendado». Otros («eran una cuadrilla de algún lugar de Castilla León») quedaron más que satisfechos cuando les dijeron que esa tarde en La Alhóndiga se celebraba en sorteo de la lotería. «Cambiaron de planes para ir a verlo». Las danzas de los domingos en la plaza Rekalde, las noches de jazz en el Guggenheim durante Aste Nagusia... son más y variadas opciones para el turista.
Porque los hay (turistas) de gustos distintos y de sitios dispares. «La proporción suele ser un 55% de España y un 55% del extranjero. Pero este año hay muchísimos franceses. Lo habitual son madrileños y catalanes y también Andaluces. No sé si habrá sido el efecto de 'Ocho apellidos vascos' pero se ha producido un hermanamiento...», reconoce Esther Virto. Para romper la estadística han llegado Purificación y José Luis desde Toledo, en busca de la brisa fresca del norte. «Estamos pasando el verano en Santander y nos hemos acercado a Bilbao, aunque casi nos damos la vuelta porque no había manera de encontrar un sitio para aparcar el coche». Al final lo encontraron y tras coger un mapita en la oficina de turismo ponen rumbo al Casco Viejo «a tapear». Ya les dirán allí que no son tapas, son pintxos. Los mejores.

jueves, 18 de agosto de 2016

“Bilbao es un espacio cada vez más deseado por los artistas”


Con motivo del 70 aniversario del nacimiento de la República Italiana, el MAXXI presenta, hasta el 23 de octubre, una exposición colectiva de grandes fotógrafos que han captado imágenes del país. Begoña Zubero (Bilbao, 1962) es la única representante estatal en la exposición. Participa con dos fotografías de su proyecto Gente del Po, en el que explora la relación entre el paisaje y las personas que lo habitan. 
¿Cómo surgió la participación en esta exposición? 
-Se trata de una exposición de corte muy institucional, porque celebra el 70º aniversario de la República. Casi todos los fotógrafos son italianos, y estoy contenta porque sé que es muy complejo llegar a estar ahí. Todo comenzó cuando el director del MAXXI pasó por las diferentes academias hace algunos años, e invitó a dos artistas por Academia a presentar en unas jornadas su trabajo. De la Academia de España me eligió a mí, presenté mi trabajo y desde entonces se estableció cierta relación con ellos, incluso fueron a mi estudio alguna vez. Además, todos los artistas que pasamos por la Academia dejamos dos obras, una va al Ministerio de Asuntos Exteriores y otra se queda en la Academia. Cuando tuve terminado el proyecto Gente del Po, se lo envié; tengo interés en que este proyecto se mueva por Italia. A la directora de arquitectura y de fotografía del MAXXI le cuadró perfectamente porque hay una sección en el catálogo de la exposición dedicada a paisajes contemporáneos italianos, así que me puse en marcha. 
¿Por qué ha seleccionado esas dos fotografías? 
-Ha sido una selección conjunta, un trabajo entre el comisario de mi proyecto, las comisarias del MAXXI y yo. En un principio seleccionamos cuatro pero, como eran de gran formato, finalmente decidimos que solo serían dos. Estas exposiciones cuentan con un espacio muy grande, pero soy de las que cree que menos es más. 
¿Qué supone exponer en un museo como el MAXXI? 
-Las cosas en nuestro mundo laboral nunca son inmediatas. Nuestros procesos de trabajo, al menos el mío, ven la luz trabajando mucho. Creo que el hecho de estar en esta exposición es importante, es estar en el MAXXI, en un museo internacional con una colección muy importante de fotografía, y concretamente de fotografía relacionada con la arquitectura, algo que me interesa especialmente. Estar ahí es estar en un buen tablero de juego. Es una recompensa al esfuerzo de haber estado fuera trabajando, porque esta muestra te sitúa en buen lugar, y más cuando está catalogado y hay posibilidad de formar parte de la colección. 
¿Se desconoce la importante labor de las Academias de arte? 
-Sí, creo que la idea de las Academias es una idea muy desconocida, no se conoce lo que realmente son. Su función es recibir a los artistas y ayudarles a tener un alojamiento en Roma para que se formen y trabajen. Durante tu estancia allí, presentas un proyecto y te dan un estudio para desarrollarlo durante un tiempo. Al finalizar, realizas una exposición en Roma y en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Sería interesante que el País Vasco tuviera una Academia allí, o un instituto, porque es muy importante para establecer relaciones. A través de la Academia he visto que somos un espacio deseado, que la gente quiere venir a Bilbao, que escuchan hablar de él cada vez más y quieren venir a hacer cosas aquí. La función de las Academias es muy interesante porque fabrica un importante tejido cultural para los artistas. 
¿Por qué se ha decantado por una luz de invierno para este trabajo? 
-El origen de este proyecto es un artículo que escribió Antonioni en la revista Cinema en abril de 1939. Acompañó ese texto de unas fotos que él había realizado, y éstas fueron las que realmente me impresionaron. Sus fotos estaban hechas en invierno, y me parecía que esa luz que aportaba desnudez en la naturaleza me venía muy bien para no acercarme a un tipo de fotografía de paisaje bucólico. El invierno parece la más dura de las estaciones, y me interesaba alcanzar esa desnudez en la imagen, por eso estas fotografías tienen una luz soberbia y muy especial. 
¿Por qué en sus fotografías no aparecen figuras humanas si el objetivo es explorar las relaciones entre el paisaje y las personas? 
-Esta característica es una constante en mi trabajo hasta ahora. Siempre me da la sensación de que si estoy hablando de cómo interfiere la gente en la arquitectura, o en este caso en el paisaje, hago mucha más referencia a la gente y la hago más presente si no está. Pienso que de otro modo sería mucho más obvio y al final se cuestionaría menos la fotografía. 
La comisaria de la exposición dijo que la idea era tener “el coraje” de mostrar la realidad de Italia. 
-Creo que Italia es un país muy potente y culturalmente increíble, no solo por su pasado, también en los últimos tiempos, pero ha sufrido muchos años el gobierno de Berlusconi, un tipo de gobierno del que es muy difícil recuperarse. Nosotros estamos revisando esa Italia que todavía era potente y poderosa, ese país de los años 70. Por otra parte, Italia ha invertido muy poco dinero en lo público desde que llegó al poder Berlusconi, y eso se está notando. Es un país de supervivientes natos, son casi mágicos, pero están en un momento complicado a ese nivel.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Convocan una manifestación por los presos en fiestas de Bilbao






Un grupo de expresos vizcaínos ha llamado hoy a participar en una manifestación que ha convocado para el próximo día 26 en Bilbao, en el día grande de las fiestas de la capital vizcaína, para reclamar la vuelta a casa de los reclusos y huidos.
La marcha, similar a las celebradas en las fiestas de Vitoria y San Sebastián, tendrá como lema "Amnistiaren norabidean, presoak eta iheslariak etxera!”.
"En la Aste Nagusia es necesario reivindicar la vuelta a casa de los presos y exiliados", han señalado los convocantes en un escrito leído hoy por los portavoces Bigarren Ibarra y Andone Soldevilla en un acto celebrado en la plaza Moyua de la capital vizcaína.
El texto afirma que "tanto Madrid como París quieren sacar provecho político ahondando en el sufrimiento de los presos y sus familiares".
"Quieren seguir manteniendo cautivos a los presos gravemente enfermos, utilizan el aislamiento en beneficio de nefastos intereses políticos y perpetúan la dispersión como castigo añadido a los familiares y amigos. Nos quieren condenar a pudrirnos en cárceles y exilios", han añadido.


martes, 16 de agosto de 2016

Baldosas numeradas de Juan Carlos Eguillor








Mañana, miércoles 17 de agosto, salen a la venta las baldosas conmemorativas con la reproducción del cartel de las primeras fiestas de #BilbaoAsteNagusia, realizado por #JuanCarlosEguillor, que se podrán adquirir en los establecimientos donde figure el indicativo adjunto.

La propuesta de instalación de un mural de cerámica con la reproducción del maravilloso cartel que Juan Carlos Eguillor hizo para anunciar las primeras fiesta de Bilbao Aste Nagusia en 1978, presentada por el grupo de amigos de este gran artista agrupados en ‘El Perro Chico, Eguillor eta abar’ con el fin de perpetuar su memoria en esta Villa, ha prosperado venturosamente.

Y en breve será colocado en la fachada del edificio de Laboral Kutxa en El Arenal, gracias a la buena disposición de esta entidad, el apoyo de BilbaoHistoriko, la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo de Bilbao y  Surbisa, y la colaboración del Área de Cultura del Ayuntamiento de Bilbao-Bilboko Udala.

Con tal motivo y el propósito de recaudar un dinerito con el que contribuir a sufragar los gastos de ejecución del gran mural que, en una segunda fase, se proyecta realizar en el #CascoViejo con la reproducción de las legendarias viñetas dibujadas Juan Carlos Eguillor, también se ha estampado el icónico cartel de las primeras fiestas de Bilbao Aste Nagusia en 500 pequeñas baldosas de recuerdo numeradas, que se podrán adquirir en los establecimientos donde figure el indicativo adjunto

Bilbao, de moda en la revista ‘Vogue’




Bilbao siempre ha sido una ciudad que se hace notar y que llama la atención. Cada rincón de la villa tiene algo que le hace especial y a la vez sorprendente. Gracias a su gente, sus tiendas, su gastronomía y sus edificios tan emblemáticos hacen atractiva la ciudad y a todos los municipios de Bizkaia. Y por eso el turismo cada año crece más. Y es que Bilbao la conocen hasta en el mismísimo Nueva York. 
Vogue, la prestigiosa revista estadounidense de moda, ha publicado en su último número un artículo que desvela nueve lugares -y no diez- que se deberían visitar “de forma obligatoria” en Bilbao, animando así a sus lectores a viajar a la ciudad o a los pueblos que lo engloban. A pesar que los estadounidenses se alimenten de una manera muy diferente a la de los bilbainos, la periodista que escribió el artículo, Kristen Bateman, valora la importancia y calidad que tiene la gastronomía en la villa y por eso no se podía evitar nombrar algún restaurante entre las recomendaciones. 
La autora describe la villa como “una ciudad de contrastes” y que, además de ser “activa”, nunca deja de sorprender. Por ello, Bateman animó a los lectores de la prestigiosa revista a visitar la periferia bilbaina porque “es la parte a la que van pocos turistas”. A su vez, explicó que es la zona con más “esencia vasca”. Además de intentar describir cada lugar detalladamente también explica que el alma de Euskadi es ver a los vecinos de la villa “hablar euskera porque en los territorios cerca de Bilbao es raro escuchar castellano”. 
Asegura que el Mercado de la Ribera “es un paraíso masivo” de gastronomía y se para además en restaurantes de la talla de Mina, Azurmendi o La Barraca, haciendo hincapié en que todo aquel que quiera degustar un menú, “debe coger cita con bastante antelación porque algunos tienen estrella Michelin”. 
La moda es otro tema a tener en cuenta en su peculiar listado. Tema maestro de esta revista, Bateman dice que “Bilbao no es experta” en este ámbito como lo puede ser en la gastronomía, pero que a pesar de ello, si tiene algún comercio de renombre. La tienda Choses de Femme, situada en la calle Estrauntza 5, fue la que nombró en la revista aportando que vende una variedad de accesorios de “altísima gama”. 
También hace referencia a la Catedral de Santiago la cual definió como “una de las mejores estructuras” que tiene Bilbao. “Se tiene que visitar antes de explorar el resto de las pequeñas calles del Casco Viejo” y observar detenidamente su estilo junto a sus “arcos elegantes”, prosigue describiendo. 
Las recomendaciones no se quedan en Bilbao. San Juan de Gaztelugatxe está en la lista. Bilbao tiene unas vistas “espectaculares” e incluye el Guggenheim, claro, pero, desde la ermita que corona la casi isla de San Juan de Gaztelugatxe “el paisaje es brillante”. El tranvía es algo característico de Bilbao y no se podía pasar por alto. En palabras de la periodista, si se mira para un lado se puede observar “el tranvía futurista” deslizándose en silencio a lo largo de la calle, algo a lo que los bilbainos están acostumbrados pero “es maravilloso de ver”. 
Hoy en día, las redes sociales ayudan a difundir las informaciones de manera inmediata. Y con este artículo pasó. La cuenta oficial de twitter compartió el artículo y ha obtenido más de sesenta retweets y 150 favoritos. 
Por la belleza global y por todas las “maravillas” que tiene Bilbao recomiendan a los estadounidenses visitar la ciudad. Sin duda, una invitación a tener en cuenta por futuros turistas de su país.

lunes, 15 de agosto de 2016

Miles de vizcainos renuevan su devoción por la "Amatxu" de Begoña

Al finalizar la misa mayor, como se ha convertido también en tradición, el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, ha bailado un aurresku en honor del pueblo. 
En una de las tradiciones religiosas más arraigadas de Bizkaia, mantenida desde hace siglos, miles de personas -se esperaban unas 150.000- han partido en las últimas horas de todos los rincones del territorio histórico y, a pie o en distintos y transportes, han peregrinado a la basílica de Begoña, abierta durante toda la pasada noche y todo el día de hoy. 
En el templo se celebran misas continuas desde las 4 de la madrugada hasta las 21.00 horas. Con los termómetros marcando por encima de los 30 grados, los alrededores de la basílica han estado animados por dantzaris con sus trajes tradicionales, los gigantes y los habituales puestos de venta de rosquillas blancas. 


La misa mayor, con el templo abarrotado, ha tenido lugar al mediodía, oficiada por el obispo de Bilbao, Mario Iceta, y a ella han asistido representantes del Ayuntamiento encabezados por el alcalde Aburto. 
A la eucaristía han asistido concejales del PNV, PSE-EE y PP. Como el pasado año, se han ausentado los ediles de EH Bildu, Udalberri y Ganemos Goazen Bilbao, contrarios a que la corporación municipal asista a actos religiosos. 
A la misa mayor ha acudido también el portavoz del Gobierno vasco y consejero de Administración Pública y Justicia, Josu Erkoreka. 
Tras el oficio, y en declaraciones a los periodistas, el alcalde ha destacado que "hoy es un día de celebración, de sentimientos, emociones, tradiciones, homenaje y fiesta" y ha transmitido "un saludo especial a esas 150.000 personas que hoy se van a acercar a Begoña". 
Aburto ha expresado también su "máximo respeto por las tradiciones" y ha subrayado que "Bilbao es una ciudad acogedora donde todas las personas que vengan de buena voluntad tienen sitio". 
Poco después, Aburto, el obispo y las demás autoridades presentes se han detenido ante el retoño del árbol de Gernika que crece en la parte trasera de la basílica de Begoña y han entonado el "Gernikako Arbola". 
Ya en la explanada trasera del templo, rodeada por cientos de vecinos bajo un sol de justicia, el alcalde ha pedido públicamente "permiso" para iniciar el baile con un aurresku con el que ha querido mostrar su "respeto por el pueblo al que sirvo". 
Vestido con traje azul, y de la mano de un dantzari, Aburto -que se ha entrenado en los últimos días- ha dado algunos de los pasos principales del aurresku, entre los aplausos de los ciudadanos. 
Después han proseguido las danzas y las celebraciones eucarísticas en Begoña, con una multitud yendo y viniendo de Begoña, caminando por las calzadas de Mallona o subiendo y bajando en los ascensores del metro, en los que hoy había cola permanente.