jueves, 26 de marzo de 2015

SALA REKALDE

 

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Javier Riaño

Del 06 de febrero al 03 de mayo de 2015
Sala Rekalde presenta la exposición del pintor Javier Riaño (Bilbao, 1959) formada por casi sesenta obras producidas en los últimos cinco años. Esta importante selección refleja la constante principal de su obra en torno al trabajo continuo sobre la arquitectura, tanto de espacios interiores como exteriores, sobrios y carentes de toda presencia humana.
En su ya larga trayectoria Javier Riaño ha evolucionado desde unos postulados cercanos al hiperrealismo y al pop art de sus trabajos iniciales hasta una obra final en la que priman el paisaje y las arquitecturas. Entremedias, siempre manteniendo su impronta figurativa en obras más livianas que en la etapa anterior, se produce un abandono del color en favor de una gama de marrones que, a modo de escala de grises, le ayuda en el estudio pictórico de su nuevo objetivo que es la luz.
Este giro radical abre una nueva etapa, que es la que muestra esta exposición, en la que Riaño afianza su estrategia con la contención del color y el estudio de la luz, y abunda en los temas vinculados a los espacios arquitectónicos.
Son obras de gran formato, en algunos casos experimentando con formas circulares y en otros, extremando la horizontalidad del soporte para mostrar la magnitud de las superficies, construidas como si éstas nos rodearan de manera absoluta, sin escapatoria posible. Trabaja en series cortas con los temas que elige, versiones acerca de un asunto/imagen en las que presenta leves variantes: interiores con piscinas, interiores con escaleras, interiores de museos, patios interiores de edificios, corredores, túneles, etc…
Estos lugares realmente no existen, tal y como nos los muestra Riaño. Han sido simplificados, purificados en cierto modo, reducidos a los elementos básicos de la luz y sus límites, marcados por volúmenes opacos. Son espacios sin atributos específicos, ausentes de toda presencia humana, y dominados por la pureza geométrica de las formas. Estos sitios de Riaño se muestran cerrados, completos y acabados sobre sí mismos.En su última serie, de repente Riaño cambia de registro cromático y elabora un ciclo de pinturas totalmente monocromáticas. Abandona los ocres y grises que se ven sustituidos por vibrantes amarillos, intensos rojos, deslumbrantes turquesas…, como si el pintor hubiera recuperado su perfil más pop.
EL ARTISTA
Javier Riaño comenzó su trayectoria artística apenas alcanzada la mayoría de edad. Aquellos primeros trabajos pudieron ser contemplados en muestras individuales como las realizadas en la Galería Arteta (Bilbao, 1980), la Casa de Cultura de Basauri (1983 y 1985), la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao (1983), Windsor Kulturgintza (Bilbao, 1987) o la Galería Ederti (Bilbao, 1993).
Con el paso de los años, Riaño fue reconocido como parte importante de una generación de artistas que reivindicaron la pintura figurativa en el arte contemporáneo que, sin llegar a ser un movimiento, sí compartían un cierto topos común desde el que crear.
Posteriormente inauguró una nueva etapa con las obras expuestas en la Galería Juan Manuel Lumbreras (Bilbao, 2003) y en la Galería Xanon (Madrid, 2005 y 2006). Su última producción se ha podido ver en Madrid en 2007 y 2012 en las galerías Alexandra Irigoyen y Ansorena, respectivamente, en 2010 en la Gabarron Foundation-Carriage House Center for the Arts de Nueva York (2010), o en el Centro Fox de México (2011).
Cabe destacar también que Javier Riaño fue director de la Fundación BilbaoArte entre los años 1996 y 2010. Asimismo, ha sido colaborador y asesor artístico de diversas instituciones y publicaciones, y ha comisariado numerosas exposiciones, entre las que destacan las muestras realizadas en torno a la obra de Manolo Valdés (BilbaoArte, 1996) o Robert y Sonia Delaunay (Fundación Bancaja, 2003).

viernes, 20 de marzo de 2015

El arte más representativo de Córdoba visita Bilbao






Desde el 17 de marzo hasta el próximo 15 de junio, el Museo de Bellas Artes de Bilbao acoge el lado más artístico de Córdoba. Una colección que consta de 84 piezas de autores ligados a la provincia andaluza, pertenecientes a varias etapas y corrientes que van desde el siglo XVI hasta la actualidad, ocupará diez salas del museo bilbaíno. Bajo el nombre Córdoba luciente en sus fundaciones y museos, en honor a los versos del poeta nazarí del Siglo de Oro, Luis de Góngora, la exposición plantea un viaje cronológico que muestra las obras más representativas tanto de artistas autóctonos como de aquellos que estuvieron ligados a la provincia cordobesa. Una exposición que contiene, como señala el comisario de la misma, Miguel Clementson, "trabajos que globalizan todo; pintura, grabados, esculturas, fotografías, acuarelas, dibujos..".
Córdoba luciente en sus fundaciones y museos esta impulsada por la Fundación Viana, compuesta por la Diputación Provincial de Córdoba y por CajaSur, a la cual le han prestado obras un total de 10 instituciones, centros culturales y museos de toda la provincia, siendo las dos citadas anteriormente las que más piezas aportan. Obras que tocan desde el expresionismo hasta la abstracción y que van desde Brueghel hasta el joven hasta Chillida. 
Javier Viar, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, ha calificado la exposición de "extraordinaria, con una colección excelente" y ha comentado que aunque no hay nada apalabrado, "estamos abiertos a otras colaboraciones futuras". Por su parte, desde la Fundación Viana, su presidenta, Pilar Sebastián, ha recalcado que no solo han querido "ceñirnos a autores cordobeses", sino que han incluido obras de otros autores que han estado ligados a la provincia andaluza y ha comentado que el título (que "fue objeto de controversia") Córdoba luciente es un homenaje al poeta cordobés Luis de Góngora y que "da todo el sentido" a la colección. En la misma línea, Clementson ha destacado que el término es muy apropiado por hacer referencia a la luz, sin la cual "no hay claroscuros, pintura ni fotografía".Además del pintor holandés, Juan Pantoja de la Cruz, Antonio Palomino, Sorolla, el Duque de Rivas o la saga padre-hijos Romero Barros y Romero de Torres son algunos de los principales artistas de los siglos XVII, XVIII y XIX que aparecen en la colección. Tampoco faltan Rafael Botí, Pedro Bueno, Antonio Povedano, Rafael Cervantes o Antonio Villa-Toro como exponentes de distintas vertientes del siglo XX. La referencia a lo abstracto también está presente y se incluye una mención especial a obras gráficas de autores tan representativos como Chillida, Miró o Picasso.